¿Quiénes somos?

El PIE es una estrategia inclusiva del sistema escolar cuyo propósito es entregar apoyos adicionales, en el contexto del aula común, a los estudiantes que presentan Necesidades Educativas Especiales (NEE), sean éstas de carácter permanente o transitorio, favoreciendo la presencia y participación en la sala de clases, el logro de los objetivos de aprendizaje y la trayectoria educativa de “todos y cada uno de los estudiantes”, contribuyendo con ello al mejoramiento continuo de la calidad de la educación en el establecimiento educacional.



La concepción de Necesidades Educativas Especiales (NEE), involucra una forma particular de entender y abordar las dificultades o barreras que experimentan los estudiantes para aprender y participar del currículo escolar. Desde esta perspectiva, que algunos estudiantes requieran recibir apoyos especializados adicionales para participar y progresar en sus aprendizajes, va a depender de la interrelación existente entre sus características personales (capacidades y fortalezas) y las condiciones y barreras existentes en su contexto familiar y escolar. En función de ello, podrán requerir estos apoyos durante su trayectoria educativa de manera temporal o de forma permanente. Un estudiante que presente NEE asociadas a un determinado tipo de discapacidad, por ejemplo, podrá requerir apoyos especializados durante toda su trayectoria escolar (NEE permanentes). Estos apoyos serán de mayor o menor nivel de intensidad, dependiendo no solamente del grado de dicha discapacidad, sino de sus potencialidades, y de la preparación del contexto (familiar, escolar, cultural, social) para emprender acciones que favorezcan su desarrollo y funcionamiento autónomo.


*La fonoaudióloga*, conocedora de la normativa y de cómo evolucionan los TEL, revalúa trimestralmente los avances del niño o niña con TEL aplicando procedimientos de evaluación de lenguaje. *El psicólogo,* junto con el equipo de aula (profesor general y especial), decide que evaluará psicométricamente (al año de una evaluación anterior) sólo algunas funciones cognitivas de un alumno que presenta discapacidad intelectual leve, o de una alumna que presenta funcionamiento intelectual en el rango limítrofe, en función de que implementa para ellos un programa específico de estimulación, durante la asignatura de lenguaje, pero evaluará quincenalmente sus avances en comportamientos disruptivos en el aula.